miércoles, 13 de marzo de 2013

Imagina 4-- Irresistible


Estaba durmiendo el móvil empezó a sonar. Me despertó, lo cogí, pero antes miré la hora y quién era. 
eran las once-.- y ¿quién iba a ser? Pues está claro Amy, mi mejor amiga. 
- Holaa- dije con la voz de dormida. 
- Cielooooooooo! vístete en 10 minutos estoy en tu casa y nos vamos. - Contestó ella chillando como una loca. 
- Por que? Bueno vale. 
- Porque vamos a Starbucks a desayunar juntas. Adiós!
Hice lo que me dijo, me vestí y me puse esto. conjunto. Al terminar me peiné un poco, mientras apareció Amy. 
- Buenos días princesa! He soñado toda la noche contigo... - Dijo chillando y sonriente. 
- Ammm Amy, que te pasa? Estás enamorada? - Pregunté confusa. 
- No! te voy a llevar a desayunar y estoy feliz. 
- Ah buenos días! - Le sonreí. 
- Mira estreno conjunto!- me señaló su ropa era esta: conjunto. Ella siempre iba preciosa.  Amy era más pija que yo, yo simplemente era rara. 
Bajamos y fuimos a desayunar. Me tomé un café con un cupcacke mm. Luego estuvimos un rato paseando por el centro comercial, pero se hacía tarde y decidimos ir a casa. Amy como cada sábado se quedaba a comer a mi casa así que fuimos juntas andando. Iba mirando el suelo cuando me choqué con alguien. 
- Uops lo siento iba despistada y.. lo siento. - Dije levantándome del suelo. Levanté la mirada y vi unos ojos azules, en ellos me perdí y me quedé embobada mirando la belleza de aquel chico. Nunca había visto unos sojo tan bonitos. 
-No pasa nada yo también iba despistado  oye dónde está waken place? - Me preguntó con un papel en la mano y sonriendo. WOW, que sonrisa. 
- Claro mira sigues recto esta calle, y la tercera a la derecha, sigues recto, veras un lugar donde pone Waken place, es ahí. - Le devolví la sonrisa. 
- Bueno pues me voy, adiós, lo siento. - Me volvió a decir con esa sonrisa y esa mirada en la que me perdía. 
- Adiós, ya nos veremos. - LE dije haciendo un gesto con la mano. 
Seguí mi camino con Amy. 
- Te has quedado embobada mirándolo! - Me dijo muerta de risa
- Que? Enserio? Ahhhh que vergüenza!.- Chillé ansiosa. 
- Ahaha es broma! Ves como te ha gustado ese chico. Ahaha como te conozco! - Dijo ahora riendo aún más. 
- Eres cruel! Eso no se hace! Dios necesito saber su nombre como se llama, algo no se!. - Dije yo. 
- Pues vamos a Waken place. - Me dijo ella ya más calmada. 
- No, anda vamos a casa!

Fuimos a casa y yo no paré de pensar en el chico ese. Me volvía loca. Amy se fue y yo me quedé sola en casa. Me fui a mi cuarto y empecé a escuchar música. Estaba perdida en mis pensamientos cuando oí ruido abajo así que bajé a ver que pasaba. Había más gente de la normal. No conocía a nadie así que decidí bajar. 
- Mira esta es mi hija Nicole- Oí decir a mi madre al verme. Se giraron los cuatro hacia mi cuando pude volver a ver los mismos ojos del mismo chico. No podía creerlo que hacía ese chico allí en mi casa. 
No podía creer nada, era él. Pensaba que no volvería a verlo nunca. Me miró y al verme sonrió. YO hice lo mismo, con una pequeña tímida sonrisa. - Nicole, estás bien? - Dijo mi madre.
- Si,si lo siento es que... bah nada- intenté disimular. 
- Mira son los nuevos vecinos: ellos son Caire y Jake los padres de Charlotte y Louis. - Nuevos vecinos? Ahora estaba en shock, no podía creer, a partir de ahora podría ver a ¿Louis? así se llamaba Louis. Solo de pensar en su nombre algo en mi se activaba. - ¿Nicole, estás bien? ¿Qué te pasa? 
- Nada es que estoy cansada... bueno yo soy Nicole, espero veros más por aquí, voy arriba. - No se porqué lo hice. Yo quería estar con Louis, conocerlo. Pero mi cuerpo necesitaba estar sola. 
Fui arriba y me encerré en mi cuarto. Al poco rato oí que tocaban a la puerta. 
- Que pasa mamá? - Dije fuerte para que me oyera. La puerta se abrió.
- Mm conocerte hija- Dijo él, Louis, bromeando imitando la voz de una madre. No pude evitar reír. 
- Pasa- contesté riendo. - Siéntate donde quieras. Sonreí y él hizo lo mismo. 
- De verdad estás muy cansada Nicole? Si quieres me marcho- dijo él. 
- NO!- ups lo dije muy fuerte. 
- Vale pero no me muerdas- volvió a bromear
- En verdad no estoy cansada pero no se, hoy es un día algo raro para mi- Reí y él hizo igual. 
- Bueno y... cuántos años tienes?-  Me preguntó él
- Pues 16 y tu?
- Yo 17 pero bueno, por ahora eres mi única amiga aquí. Vengo de Gales y aun no conozco a nadie. 
- No te preocupes, en eso puedo ayudarte. No es que sea la más popular pero... tu lo serás - Le guiñé el ojo y los dos reímos. - Siento haberme chocado contigo antes.- Levanté los hombros y sonreí tímidamente
- NO pasa nada. - Los dos reímos un poco- En el fondo me gustó- Me guiñó el ojo. ¿Qué? ¿Qué le gustó? Dios he muerto. 

Estuvimos hablando una rato pero tuvo que irse. Nos despedimos y quedamos para que mañana venga a despertarme. 


---- A la mañana siguiente----
Me desperté antes de que viniera Louis. No quería que me viera con estas pintas. Me vestí y desayuné. Me puse unos shorts altos baqueros, y una camisa azul ancha y fina. Al poco rato llamaron a la puerta y fui corriendo a abrir. 
Estuvimos en casa unos diez minutos y después decidimos ir a dar un paseo. 
Estábamos en un parque cuando nuestras miradas se juntaron y ninguno de los dos podía apartar la mirada del otro. Me ponía nerviosa porque esos ojos tan... ¿matadores?
- Louis... - susurré- me encantan tus ojos- tarde o temprano tenía que decírselo. 
- A mi me encantas tu- siguió susurrándome. - ¿Qué? ¿He escuchado bien? Qué?
- Qué? - Solo me entraba eso en la cabeza... ¿Qué?
- Que desde que chocamos me has gustado. Estuve todo el día pensando en ti, en tu voz, en tu manera de hablar, de caminar, en tus ojos, tus labios, tu pelo, tu sonrisa, y en cómo te pusiste nerviosa al pedirme perdón  Cuando te vi en tu casa, me quedé sin saber que hacer pero cuando fuiste hacia arriba supe  lo que tenía que hacer. No volver a dejarte ir. - Al terminar esto me abrazó. 
- Louis... eres increíble- susurré muy bajito en su oído. Le empecé a acariciar el pelo y sentí como sus manos bajaban hasta mis caderas. - Louis... - besé su mejilla. 
- Dime ¿no has sentido lo mismo verdad? no pasa nada, simplemente con ser tu amigo me basta.- Me volvió a abrazar pero yo me separé de él. Lo miré a los ojos y lo besé. Empecé a besarle los labios poco a poco. Con timidez, pero él se separó. - ¿Por que has hecho eso?- Me preguntó el. 
- Creo que está más que claro. - Le guiñé el ojo y esta vez él fue el que me besó. Me separé de él . 
- Porqué has hecho eso? - Pregunté yo. 
- Creo que está más que claro- Me dijo y los dos juntamos nuestros labios. 

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